DEL TREN EN MARCHA AL MUSEO
- ojochapininforma
- Oct 8, 2023
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Por Marjorie Trejo
José Alfredo Recinos, un jubilado piloto de locomotoras en Guatemala, nos cuenta parte de su vida y el cambio que hubo cuando se dejaron de usar los trenes como principal transporte en Guatemala.
¿Don Alfredo Recinos, cuánto tiempo trabajó en el Ferrocarril de Guatemala?
Empecé a trabajar en El Ferrocarril de Guatemala, desde el 1972 y dejé el trabajo en el 1990 donde la empresa dejó de funcionar.
¿Cuál era su función dentro de la empresa?
Fueron varias con el paso del tiempo aprendí y tomé distintas tareas algunas de ellas fueron maestro de equipaje, que era el que se encargaba de recibir maletas y acomodarlas; también fui conductor, bloquero y mis últimos años de servicio maquinista, que es quien se encarga de la velocidad del tren, de saber interpretar las señales de tránsito y prestar atención a lo que amerite un peligro
¿Qué es lo que más se disfruta siendo ferrocarrilero?
Personalmente siento que las vistas, conocer la ciudad y pasear por ella muchas veces al día, el estar en una máquina de semejante tamaño y manejarla, Ah y por supuesto conocer y convivir con las personas.
¿Siente que el transporte de ahora es más eficaz que el de antes?
Por supuesto, aunque fueron épocas bonitas, el transporte de ahora es sin duda más rápido, más amigable con el medio ambiente y más adecuado a la urbanización del presente.
¿Extraña manejar el ferrocarril?
Pues sí, pero no tanto ya que en mi actual trabajo todavía puedo hacerlo, no tan seguido como antes claro, pero de vez en cuando no cae mal vivir un poco del pasado estando en el presente.
¿Cuándo fue la última vez que manejo un ferrocarril?
Hace poco en un evento que llevó a cabo el Museo del Ferrocarril, es algo que sigo disfrutando bastante y estoy feliz de seguirlo haciendo.
¿Qué sucedió con usted cuando la empresa del ferrocarril en Guatemala dejó de funcionar?
Pues me vi obligado como otros compañeros a buscar nuevas formas de sobrevivir, fue triste sí porque era un trabajo que disfrutaba mucho y en el que era bueno, al acabar tuve que encontrar nuevas maneras de producir dinero para mi familia.
¿Cómo era estar en un ferrocarril?
Bonito era totalmente una grata experiencia, había diferentes vagones unos mejor cuidados que otros, algunos asientos eran de madera y otros hasta contaban con cojines. Había cocinas y hasta dormitorios.
¿A qué se dedica en el presente?
Bueno llevo 3 años trabajando en el Museo del Ferrocarril de Guatemala, es algo que disfruto puesto a que sé que puedo informar mejor que nadie acerca del ferrocarril, lo viví, fui parte de ello y lo sigo siendo, estoy orgulloso de mi trabajo y feliz de ser parte de este proyecto.
¿Cómo son los recorridos que hace FEGUA? ¿Dónde se compran los boletos y qué precio tienen estos?
Bueno los recorridos que hace Ferrocarriles de Guatemala (FEGUA), son muy entretenidos y en los cuales se puede aprender mucho de cómo era el transporte antes en Guatemala, como funcionaban estos. Los boletos pueden comprarse en taquilla en el Museo del Ferrocarril, estos tienen un precio de 100 quetzales, pero valen la pena totalmente.
¿Tienen fechas para los paseos en ferrocarril y donde es la vuelta?
La última vuelta fue para el día del niño, pero publican fechas en la página oficial de Facebook, la vuelta es de una hora y es de la estación a la Ermita.
¿Qué piensa de la afluencia que tiene el Museo del Ferrocarril?
La verdad es que me hace feliz, pues es buena afluencia, vienen muchos visitantes y eso quiere decir que las personas si están interesados en conocer acerca de la historia de los ferrocarriles en Guatemala, con esto dan a entender que les importa su historia como guatemaltecos. Lo mejor que puede hacer un guatemalteco es conocerse.
¿Qué les diría a las personas que nos leen? Que los invito a ser parte de la afluencia del Museo del Ferrocarril, es una bonita experiencia en la cual pueden llevarse muchos recuerdos y aprender un poco más lo cual es verdaderamente importante para la juventud del presente. Los museos están más vacíos que las redes sociales y eso es preocupante, pero esperemos el interés de las personas por los museos aumente.

El transporte público en Guatemala ha cambiado a través de los años, cada vez se vuelve más accesible y cubre más partes del territorio nacional, antes era más compleja la idea de viajar, sin embargo, ahora es algo que queda al alcance de la mayoría.
José Recinos, fue un ferrocarrilero que ahora se dedica a ser parte de la historia en el Museo Nacional del Ferrocarril, ubicado en el centro de la ciudad capitalina, justo a pocos metros de la parada del Transmetro de Plaza Barrios.
La entrada al lugar tiene un costo de 15 quetzales para adultos, 5 quetzales para niños de 0-10 años, de manera gratuita para adultos de la tercera edad y 30 quetzales para extranjeros, se encuentra abierto de 9:00 am – 4:00 pm de martes a domingo



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